
Los ataques de EE. UU. e Israel ayudaron a que los ultraconservadores afianzaran su poder. Eso podría complicar la conclusión de la guerra.
Hemos escrito mucho sobre cómo la guerra en Irán está transformando Medio Oriente y la geopolítica. Hemos escrito menos sobre cómo está transformando a Irán.
Esto se debe en parte a que informar sobre un país autoritario en guerra es extremadamente difícil. Pero esta semana, mi colega Farnaz Fassihi publicó un reportaje extraordinario que nos llevó entre bastidores a la lucha por la sucesión del líder supremo de Irán. Lo que descubrió sugiere que la guerra ha tenido un impacto profundo, y no el que esperaba el presidente Donald Trump.
En esta edición escribo sobre la increíble historia interna de la lucha de poder en Irán y sobre cómo los partidarios de la línea dura del régimen encontraron ayuda en una fuente inesperada: Estados Unidos e Israel.
Cómo la guerra está fortaleciendo a los partidarios de la línea dura en Irán
Fue la versión de Juego de tronos de la República Islámica: un líder asesinado, un consejo de clérigos y dos dinastías —Jameneí y Jomeini— compitiendo. Todo esto mientras llovían bombas estadounidenses e israelíes sobre el reino.
Por Katrin Bennhold
Soy la presentadora de The World.
The New York times