Gamescom 2026 reúne en Colonia a profesionales y aficionados de la industria de los videojuegos de todo el mundo.Imagen: Political-Moments/IMAGO
Dragones elementales que hay que criar y entrenar, criaturas míticas en peligro de extinción, cartas que mutan durante la partida y mundos que cambian al atravesar un espejo.
Son algunas de las propuestas con las que América Latina desembarcó este año en Gamescom, la mayor feria de videojuegos del mundo, que se celebra del 24 al 30 de agosto de 2026 en Colonia, Alemania.
Con 73 expositores de Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay, la región gana peso en la industria mundial del videojuego.
Bastante más que bajos costos
Pero ¿qué distingue a los videojuegos de la región? «No todo videojuego latinoamericano tiene que explicarle al mundo que es latinoamericano. Primero tiene que ser un gran juego», dice a DW Florencia Fole, líder del área comercial y de desarrollo estratégico de la empresa argentina Scubalight, que trae entre sus propuestas un juego de acción y rol inspirado en la mitología latinoamericana. El objetivo, sostiene, es hacer «juegos con identidad propia sin convertir nuestra cultura en un cliché».
«El talento de la región se hace notar por su alto nivel», destaca a DW Gonzalo Banki Martínez, productor del estudio uruguayo Rubber Duck Games. Entre las propuestas de su país, hay desde dragones que defienden un santuario hasta un relajante juego de pesca. «No estamos atados a un género o temática en particular», puntualiza. Y subraya que no se trata solo de ofrecer servicios, sino también de contar con «estudios capaces de crear y liderar sus propios proyectos».












